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Asciende a 312 los muertos y 290 desaparecidos tras el terremoto de 7,4
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Jueves, 20 de agosto de 2026
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 El sismo del 10 de agosto dejó 4.611 heridos y graves daños en varias ciudades. Continúa la reconstrucción. El terremoto de magnitud 7,4 que golpeó a Colombia el pasado 10 de agosto dejó un nuevo saldo de 312 personas fallecidas, 4.611 heridas y 290 desaparecidas, mientras continúan las tareas de recuperación y evaluación de los daños.
El movimiento tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, y se registró a las 7:34 de la mañana. De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano, ocurrió a una profundidad estimada de entre 96 y 110 kilómetros.
La intensidad del sismo provocó daños en distintas zonas del país, especialmente en Cali, Pereira, Quibdó y Manizales, donde se registraron derrumbes, viviendas afectadas y personas atrapadas entre los escombros.
Entre las estructuras dañadas se encuentran hospitales, establecimientos educativos y vías de circulación, una situación que complicó las tareas de emergencia y asistencia a las víctimas.
En Cali, uno de los episodios más graves se produjo en el Hospital Universitario del Valle, donde parte de la infraestructura colapsó. Los equipos de rescate trabajaron en el lugar y posteriormente recuperaron cuerpos entre los escombros.
La emergencia también obligó a realizar inspecciones estructurales y provocó interrupciones en las operaciones de algunos aeropuertos de la región. Las autoridades buscan determinar el estado de las construcciones antes de permitir el regreso a la normalidad.
El Gobierno declaró la emergencia nacional
Frente a la magnitud del desastre, el Gobierno colombiano declaró el estado de emergencia nacional, una medida destinada a facilitar la movilización de recursos y acelerar la asistencia a las comunidades afectadas.
La respuesta incluyó el despliegue de equipos especializados de búsqueda y rescate, personal sanitario y organismos de asistencia. También se sumaron organismos internacionales para colaborar con las necesidades más urgentes.
La ONU y Estados Unidos anunciaron ayuda humanitaria para los damnificados, con recursos destinados principalmente a refugios, alimentos y asistencia para las personas que perdieron sus viviendas.
El sector privado también comenzó a involucrarse en la respuesta ante la catástrofe. Grandes empresas anunciaron donaciones e inversiones millonarias destinadas a asistir a las víctimas y colaborar con la reconstrucción de las zonas afectadas.
El terremoto es considerado el más fuerte registrado en Colombia durante el siglo XXI y sus efectos también fueron percibidos en sectores de Ecuador y Panamá.
Con un nuevo balance que eleva la cantidad de víctimas, las autoridades avanzan ahora hacia una etapa centrada en evaluar los daños estructurales, recuperar infraestructura crítica y atender a las familias afectadas, mientras continúa la búsqueda de las personas que permanecen desaparecidas.
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