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Un correntino cayó al mar y sobrevivió a 3°C
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Jueves, 20 de agosto de 2026
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 El hombre de 45 años cayó al mar mientras trabajaba en un pesquero y fue rescatado por sus compañeros tras diez minutos. Ariel “Gallo” Sotelo, un marinero de 45 años, sobrevivió tras caer al Mar Argentino mientras realizaba tareas a bordo de un buque pesquero frente a las costas de Santa Cruz.
El hombre permaneció alrededor de diez minutos en el agua hasta que sus compañeros lograron localizarlo y regresar para rescatarlo. Llevaba colocado el chaleco salvavidas, un elemento que resultó clave para mantenerse a flote.
El episodio ocurrió durante el mediodía, cuando el Argenova XXVI navegaba hacia Puerto Deseado con unas 90 toneladas de langostino.
Sotelo se encontraba realizando tareas de limpieza y se dirigió hacia el sector de babor para colocar una defensa. En ese momento cayó inesperadamente al agua.
La temperatura del mar en la zona era cercana a los 3 grados, mientras que durante esta época del año las máximas habituales no suelen superar los 5 grados.
La tripulación advirtió su ausencia después de algunos minutos. “Estábamos limpiando el barco. Él fue a tirar una defensa de babor y no regresaba”, relataron los tripulantes al medio especializado Mar&Pesca.
Al notar que faltaba un integrante, los trabajadores dieron aviso al capitán y comenzaron una maniobra para regresar sobre el recorrido realizado por el pesquero.
Mientras permanecía en el agua, Sotelo intentó llamar la atención mediante gritos y silbidos. Como las embarcaciones continuaban alejándose, decidió quitarse las botas para facilitar su flotación.
El chaleco salvavidas le permitió mantenerse en la superficie durante los minutos de espera. Más tarde, el marinero reconoció que sintió miedo y llegó a pensar que no lograría sobrevivir.
La situación cambió cuando Cristian Rodríguez, ubicado en la proa, consiguió divisarlo en el agua. El buque modificó su trayectoria y regresó hacia el lugar donde había caído.
La tripulación encontró a Sotelo aproximadamente 500 metros detrás del punto en el que había continuado navegando el barco. Para entonces habían pasado cerca de diez minutos desde la caída.
Los tripulantes realizaron las maniobras necesarias para acercarse al marinero y finalmente lograron subirlo nuevamente a bordo.
Una vez en cubierta, Sotelo recibió asistencia inmediata. Sus compañeros lo secaron y comprobaron que se encontraba en buenas condiciones físicas.
Ramón “Moncho” Leyenda, jefe de Operaciones de Argenova, calificó el episodio como “una desgracia con suerte” y confirmó que pudo comunicarse con el marinero luego del rescate.
El responsable de la empresa también destacó la necesidad de mantener los ejercicios de emergencia y reforzar las maniobras de rescate dentro de los buques pesqueros.
El caso volvió a poner en primer plano la importancia de los elementos de seguridad marítima. En particular, el chaleco salvavidas fue determinante para que Sotelo pudiera permanecer a flote durante los diez minutos que estuvo expuesto al agua fría del Atlántico Sur.
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