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El país activa un sistema para anticipar riesgos climáticos y sanitarios
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Martes, 18 de agosto de 2026
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 Nación creó una red de monitoreo que cruza datos y coordina recursos para responder antes a inundaciones, tormentas y brotes. Argentina puso en marcha un sistema nacional de monitoreo y respuesta sanitaria para anticipar los efectos que podría generar el fenómeno de El Niño durante los próximos meses.
La estrategia es impulsada por el Ministerio de Salud de la Nación y la Agencia Federal de Emergencias, con una central de monitoreo que reúne información sanitaria, climática y territorial para mejorar la respuesta ante eventos extremos.
El esquema busca que las autoridades puedan detectar zonas vulnerables, anticipar escenarios y movilizar recursos antes de que una emergencia provoque una presión mayor sobre hospitales y centros de salud.
La nueva estructura funciona dentro de la Dirección Nacional de Emergencias y utiliza cuatro herramientas informáticas integradas. Tres permiten recopilar información y una cuarta procesa esos datos mediante mapas con geoposicionamiento.
Desde el Ministerio explicaron: “La información la podemos volcar como datos dentro del cuarto software, que nos permite hacer los análisis sobre mapas directamente con geoposicionamiento para una atención sanitaria más rápida y mejor”.
La plataforma también permite que las provincias incorporen información sobre sus recursos disponibles y consulten los análisis nacionales. A partir de esos datos, Nación puede elaborar informes y recomendar medidas preventivas a los equipos locales.
Hospitales móviles y respuesta en el territorio
El nuevo esquema contempla distintos niveles de intervención: patrullas sanitarias móviles, puestos avanzados de estabilización y hospitales modulares de mediana y baja complejidad.
Los equipos pueden trasladarse por vía terrestre en menos de 72 horas o ser enviados por avión cuando la emergencia lo requiera. Una vez instalados, los hospitales pueden quedar operativos en aproximadamente cuatro horas.
Cada hospital modular dispone de 60 camas, cuatro puestos de shock y cuatro camas de terapia intensiva, además de un sector destinado a atención general.
La experiencia de las inundaciones de Bahía Blanca fue utilizada como referencia para evaluar este modelo. De acuerdo con las autoridades sanitarias, el hospital móvil ERMEH llegó a absorber cerca del 90% de la demanda, permitiendo reservar el hospital convencional para pacientes de mayor complejidad.
Qué zonas podrían tener mayor impacto
El monitoreo busca anticipar especialmente los posibles efectos de El Niño, cuyo comportamiento puede favorecer eventos de lluvias intensas, crecidas de ríos e inundaciones.
Las proyecciones citadas por las autoridades señalan que el Litoral, el norte argentino y sectores de la cordillera podrían concentrar impactos durante determinados períodos, con especial atención sobre noviembre y diciembre.
Para mejorar las previsiones, los especialistas analizan indicadores oceánicos y atmosféricos, entre ellos el ROI y el SOI, y los comparan con patrones registrados durante episodios históricos de El Niño.
“Los impactos del Niño se prevén con horas de anticipación”, señalaron desde el Ministerio, aunque remarcaron que la precisión aumenta a medida que se aproxima el momento concreto de cada evento meteorológico.
La vigilancia sanitaria también será parte del sistema
La herramienta no se limitará al seguimiento de inundaciones o tormentas. También permitirá geoposicionar pacientes, detectar posibles brotes epidemiológicos, reforzar campañas de vacunación y controlar vectores.
Los responsables del programa explicaron que la información puede servir para identificar rápidamente concentraciones de pacientes con determinadas patologías y actuar antes de que se produzca un brote.
Además, la plataforma integra información sobre incendios forestales, actividad volcánica, tormentas y viento Zonda, con el objetivo de reunir distintas amenazas dentro de un mismo esquema de gestión.
Coordinación entre Nación y las provincias
La plataforma Virtual SICOM permitirá articular los recursos disponibles en cada jurisdicción y determinar dónde resulta necesario reforzar la capacidad de respuesta.
El modelo también incorpora a Protección Civil, bomberos y otros organismos para que las emergencias que excedan el ámbito sanitario puedan ser abordadas mediante una estructura conjunta.
Las autoridades nacionales y provinciales continuarán con reuniones y capacitaciones para ajustar protocolos y preparar a los equipos locales. La meta es que el sistema permita responder con mayor rapidez ante El Niño y, al mismo tiempo, quede disponible para futuras emergencias climáticas y sanitarias.
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