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Más de 80 refugios improvisados alojan a migrantes en una playa
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Lunes, 17 de agosto de 2026
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 Unos 1.500 migrantes permanecen en la playa del Trampolín tras la falta de espacio en el centro de acogida de Ceuta. La playa del Trampolín, en Ceuta, se convirtió en un asentamiento improvisado donde permanecen alrededor de 1.500 migrantes que no pudieron ser alojados en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).
En apenas una semana, el número de refugios pasó de unas 20 construcciones a más de 80 chozas, levantadas directamente sobre la arena con materiales disponibles en los alrededores.
Las estructuras fueron armadas principalmente con cañas, ramas, hojas, plásticos, telas y cartones. Algunas tienen capacidad para varias personas y otras llegan a albergar grupos de hasta 15 ocupantes.
La situación comenzó después de la presión migratoria registrada desde el 30 de julio, que llevó al CETI a superar su capacidad de alojamiento.
La mayoría de las personas instaladas en la playa son de origen subsahariano y marroquí. También hay ciudadanos de Yemen y, en menor proporción, de Argelia y Túnez.
Ante la concentración de personas, fueron incorporados baños, duchas, puntos de agua, iluminación y una carpa de sombra. Cruz Roja distribuye alimentos y brinda asistencia sanitaria, mientras las fuerzas de seguridad controlan el sector.
Unos 150 ciudadanos sudaneses también comenzaron a colaborar voluntariamente con la limpieza y la recolección de residuos del lugar.
Este domingo, alrededor de 200 migrantes realizaron una concentración espontánea dentro del asentamiento para reclamar el derecho de asilo.
Los manifestantes exhibieron carteles con la palabra “asilo”, además de algunas banderas españolas. De acuerdo con testigos citados por EFE, algunas organizaciones que trabajan en la zona ayudaron a preparar los mensajes.
La protesta puso nuevamente el foco sobre la situación de quienes permanecen en la playa sin una alternativa de alojamiento mientras esperan una definición sobre su futuro.
La ministra de Sanidad española, Mónica García, reclamó la habilitación de espacios adecuados para alojar a los migrantes y advirtió sobre las condiciones de hacinamiento e insalubridad.
“La actuación sanitaria más urgente está fuera del hospital y de los centros de salud: darles un lugar para vivir a los migrantes”.
La funcionaria sostuvo que disponer de lugares seguros y salubres permitiría mejorar la atención médica, detectar enfermedades de manera temprana y reducir riesgos sanitarios.
Según los datos difundidos por el Ministerio de Sanidad, el sistema sanitario de Ceuta atendió a unas 5.800 personas migrantes durante los últimos 15 días, mientras Cruz Roja realizó más de 2.500 atenciones en la playa del Trampolín.
García consideró que el riesgo epidemiológico es moderado para los propios migrantes y bajo para la población de Ceuta. También rechazó asociar automáticamente la inmigración con la transmisión de enfermedades y señaló que el principal factor de riesgo son las condiciones de vida.
Mientras continúan las tareas de asistencia, la falta de plazas en los centros de acogida mantiene a cientos de personas en la playa. La evolución del asentamiento dependerá de las medidas que adopten las autoridades para ampliar la capacidad de alojamiento y encontrar una solución para quienes permanecen allí.
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