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Estados Unidos elevó la presión sobre Brasil y revocó la visa de la embajadora de Lula
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Miércoles, 5 de agosto de 2026
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 Washington tomó una medida diplomática contra Brasil y advirtió que podría ampliar las sanciones si continúa el conflicto bilateral La administración de Donald Trump revocó la visa de la embajadora de Brasil en Washington, Maria Luiza Ribeiro Viotti, en un nuevo capítulo de la creciente tensión diplomática entre ambos países. La decisión fue presentada por Estados Unidos como una respuesta recíproca a la demora del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva en autorizar al embajador estadounidense designado para Brasilia.
Desde el Departamento de Estado aclararon que la medida no implica la expulsión inmediata de la diplomática, aunque representa un fuerte mensaje político en medio del deterioro de las relaciones bilaterales.
El origen del conflicto
Washington sostiene que el gobierno brasileño aún no otorgó el agrément, el consentimiento formal necesario para que Daniel Pérez, propuesto por Trump como embajador en Brasil, pueda asumir sus funciones.
Además, funcionarios estadounidenses denunciaron demoras en la entrega de visas para diplomáticos de ese país destinados a Brasil, situación que, según afirmaron, dificultó el normal funcionamiento de la representación diplomática.
Un alto funcionario del Departamento de Estado explicó que "la acción consistió en revocar o cancelar la visa de una alta diplomática. Eso no es lo mismo que expulsarla del país".
La advertencia de Washington
Las autoridades estadounidenses señalaron que la visa de la embajadora brasileña podrá ser restituida si Brasil aprueba el nombramiento del nuevo embajador y se normaliza el intercambio diplomático entre ambos gobiernos.
Desde Washington también remarcaron que, si persisten las restricciones sobre sus representantes, podrían adoptarse nuevas medidas de reciprocidad.
Una relación cada vez más tensa
El episodio se suma a otros desacuerdos registrados en los últimos meses entre las administraciones de Trump y Lula. Entre ellos figuran diferencias sobre asuntos políticos internos, cuestionamientos vinculados al proceso electoral brasileño y la negativa de Brasil a permitir el ingreso de funcionarios estadounidenses que buscaban realizar actividades oficiales.
Pese a la escalada, Estados Unidos aseguró que mantiene su intención de preservar una relación estable con Brasil. Sin embargo, mientras no se destrabe la designación del nuevo embajador en Brasilia, el conflicto diplomático continúa abierto y podría generar nuevas repercusiones en el vínculo entre las dos principales economías del continente.
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