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El 99% de infartos y ACV es con factores de riesgo previos
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Martes, 13 de enero de 2026
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 La investigación analizó millones de historias clínicas y concluyó que hipertensión, colesterol, glucosa y tabaco anticipan casi todos los eventos cardiovasculares. Los infartos, los accidentes cerebrovasculares (ACV) y la insuficiencia cardíaca rara vez aparecen de forma inesperada: el 99% de estos eventos se produce en personas que ya presentaban al menos uno de los factores de riesgo clásicos, según un estudio internacional publicado en el Journal of the American College of Cardiology, que analizó datos de Corea del Sur y Estados Unidos y refuerza la importancia de la detección temprana.
La investigación, liderada por el cardiólogo Philip Greenland (Universidad Northwestern) junto a Hokyo Lee (Universidad de Yonsei), revisó más de nueve millones de historias clínicas en Corea del Sur y cerca de 7.000 en Estados Unidos. El trabajo se centró en los denominados factores de riesgo tradicionales: presión arterial elevada, colesterol alto, alteraciones de la glucosa y exposición al tabaco. Los autores comprobaron que valores no óptimos de estos indicadores suelen aparecer años antes del primer evento cardiovascular, incluso en mujeres menores de 60 años, donde más del 95% de los casos presentaba al menos uno de ellos.
La hipertensión arterial se destacó como el factor más frecuente: más del 93% de quienes sufrieron infarto, ACV o insuficiencia cardíaca ya tenía presión elevada antes del episodio. Además, hasta el 97% acumulaba dos o más factores sin control adecuado, lo que refuerza la idea de un daño vascular progresivo y silencioso.
Desde el punto de vista clínico, el hallazgo confirma que la aterosclerosis —base de la mayoría de los eventos cardiovasculares— responde a mecanismos conocidos y acumulativos. Según criterios de la Asociación Americana del Corazón, el riesgo comienza a aumentar con presión igual o superior a 120/80 mmHg, colesterol total mayor a 200 mg/dL, glucosa en ayunas desde 100 mg/dL o antecedentes de tabaquismo. Incluso por debajo de los umbrales diagnósticos clásicos, más del 90% de los pacientes que sufrió un evento ya mostraba al menos un factor previo.
En Argentina, los datos reflejan una situación similar. La Encuesta Nacional de Factores de Riesgo de 2018 estimó que 12,1 millones de personas tienen hipertensión, pero solo una minoría la controla. Uno de cada cinco adultos fuma, un tercio presenta colesterol elevado y el 13% vive con diabetes. A esto se suma que cerca del 70% de la población tiene exceso de peso o sedentarismo, lo que incrementa el riesgo cardiovascular y la carga para el sistema de salud.
Los especialistas coinciden en que el principal desafío es reforzar la prevención primaria. La evidencia respalda estrategias basadas en hábitos saludables, controles periódicos y detección precoz, antes de que el daño vascular sea irreversible. Aunque existen casos excepcionales asociados a factores genéticos o inflamatorios no tradicionales, representan una minoría. El escenario futuro dependerá de la capacidad de los sistemas de salud para identificar riesgos tempranos y sostener políticas de prevención en una población cada vez más expuesta a enfermedades cardiovasculares, la principal causa de muerte en el país y en el mundo.
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