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Taiwán prepara miles de drones, misiles y municiones para reforzar su defensa
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Viernes, 4 de septiembre de 2026
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 El Gobierno de Taiwán propuso USD 4.590 millones extra para drones, misiles y municiones ante la presión militar de Beijing. El Gobierno de Taiwán presentó un presupuesto extraordinario de 145.700 millones de dólares taiwaneses, equivalentes a unos USD 4.590 millones, para reforzar la defensa de la isla frente a la creciente presión militar de China.
La iniciativa contempla una fuerte expansión de las capacidades no tripuladas, sistemas antimisiles, municiones, inteligencia artificial y recursos destinados al personal militar.
Del total, 55.900 millones de dólares taiwaneses estarán destinados a aeronaves no tripuladas de vigilancia y reconocimiento, mientras que otros 13.000 millones financiarán sistemas de defensa contra misiles.
Además, 64.500 millones serán destinados a distintos proyectos militares, 7.300 millones a municiones, 900 millones a tecnología vinculada con inteligencia artificial y 2.500 millones a gastos de personal.
Miles de drones y nuevas embarcaciones
Uno de los principales componentes del plan es la incorporación de más de 600 drones destinados a vigilancia y reconocimiento de las zonas costeras.
A esa flota se sumarán más de 40.000 drones de ataque, pensados para operar contra objetivos ubicados en el litoral, junto con una primera adquisición de más de 100 embarcaciones autónomas de combate.
El objetivo de Taipéi es ampliar la capacidad de detectar movimientos militares y responder ante un eventual intento de ofensiva desde el continente.
El paquete también incluye el sistema Strong Bow, un desarrollo de la industria de defensa taiwanesa diseñado para interceptar misiles balísticos tácticos de alcance medio.
Un plan que amplía el gasto en defensa
La nueva propuesta se suma a un programa aprobado por el Parlamento en agosto, que contempla 240.000 millones de dólares taiwaneses durante seis años para el desarrollo y adquisición de drones.
El Gobierno de William Lai también busca elevar el presupuesto general de Defensa por encima del billón de dólares taiwaneses y llevarlo a más del 3% del Producto Bruto Interno.
La estrategia representa además un cambio respecto de una partida aprobada en mayo. En aquella oportunidad, el Legislativo, bajo control de partidos opositores, autorizó unos 25.000 millones de dólares taiwaneses adicionales destinados exclusivamente a la compra de armamento estadounidense.
El nuevo esquema incorpora una mayor participación de sistemas fabricados por la propia industria taiwanesa, en línea con el objetivo de fortalecer la autonomía militar.
Refuerzan las bases para resistir un ataque
El Gobierno también prepara inversiones para proteger la infraestructura aérea ante un eventual ataque contra los aeródromos convencionales.
Entre 2027 y 2031 está previsto destinar 3.570 millones de dólares taiwaneses a la modernización de la base de Chiashan, en Hualien, que cuenta con un complejo subterráneo para proteger aeronaves.
También se proyecta construir nuevos hangares protegidos en Chiashan y Shizishan. Según estimaciones oficiales, el complejo de Chiashan puede albergar alrededor de 250 aviones.
La intención es mantener operativa la fuerza aérea incluso si las instalaciones ubicadas en la superficie fueran alcanzadas durante un conflicto.
La tensión con China continúa
La expansión militar ocurre en medio de una relación cada vez más tensa entre Taipéi y Beijing. China considera a Taiwán parte de su territorio y reclama la soberanía sobre la isla.
El Gobierno de Lai sostiene, en cambio, que el futuro de Taiwán debe ser decidido por su propia población. La disputa política se mantiene desde 1949, cuando el Kuomintang se trasladó a la isla tras ser derrotado por las fuerzas comunistas en la guerra civil china.
Al presentar el nuevo desembolso, el Gobierno taiwanés justificó la urgencia de reforzar sus capacidades: “No puede haber una brecha en la defensa nacional”.
El Ejecutivo agregó: “La seguridad nacional no puede esperar, el presupuesto de defensa no puede esperar y la autosuficiencia en defensa tampoco puede esperar”. La propuesta deberá avanzar ahora por el proceso legislativo mientras Taipéi continúa ampliando su preparación ante un eventual escenario de conflicto.
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