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Ante una multitud, León XIV lanzó un fuerte mensaje sobre el futuro de la Iglesia
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Lunes, 8 de junio de 2026
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 El Papa presidió una histórica misa en Madrid, donde pidió una Iglesia activa y cercana, ante una multitud reunida en Plaza de Cibeles. Miles de personas participaron de la misa de Corpus Christi celebrada en la Plaza de Cibeles de Madrid, presidida por el papa León XIV en una jornada que quedó marcada por un fuerte mensaje sobre el presente y el futuro de la Iglesia.
La ceremonia tuvo un significado especial, ya que fue la primera vez que un pontífice encabezó esta celebración religiosa en territorio español. La última visita papal con una misa multitudinaria en Madrid había sido la de Benedicto XVI durante la Jornada Mundial de la Juventud de 2011.
Antes del inicio de la homilía, León XIV recorrió el área destinada a los peregrinos y fue recibido por los reyes de España y autoridades locales. Durante el encuentro, el alcalde de Madrid le entregó la Llave de Oro de la ciudad.
El mensaje central: una Iglesia viva y comprometida
Durante su discurso, el Papa destacó la profunda tradición religiosa española y el valor que tiene la festividad del Corpus Christi para millones de creyentes.
Sin embargo, también dejó una reflexión sobre los desafíos actuales de la fe. León XIV señaló que las expresiones religiosas no deben convertirse en simples recuerdos históricos, sino mantenerse como herramientas capaces de inspirar y transformar la vida cotidiana.
En ese sentido, invitó a los fieles a vivir una fe comprometida con la realidad y a evitar que la religión quede reducida a una tradición cultural sin impacto en la sociedad.
La Eucaristía y la tradición española
El pontífice remarcó que la celebración del Corpus Christi representa una oportunidad para renovar el vínculo espiritual con Dios y recordó la importancia de la Eucaristía dentro de la vida cristiana.
Además, hizo referencia a figuras destacadas de la Iglesia española, entre ellas San Manuel González y San Juan de la Cruz, resaltando sus enseñanzas sobre la fe, la esperanza y la perseverancia espiritual.
La histórica custodia utilizada durante la ceremonia también tuvo un lugar destacado. La pieza religiosa, elaborada en 1943, acompañó la celebración y posteriormente la tradicional procesión por las calles de la capital española.
Una multitud acompañó la procesión final
Tras la misa, León XIV encabezó la procesión de Corpus Christi entre aplausos, cánticos y muestras de afecto de los asistentes.
La celebración concluyó con una multitud acompañando el recorrido religioso por el centro de Madrid, en una jornada que combinó tradición, simbolismo y uno de los mensajes más relevantes del pontífice desde el inicio de su papado.
Con esta visita, León XIV reforzó su intención de impulsar una Iglesia más cercana a la comunidad y con un papel activo frente a los desafíos sociales y espirituales del mundo actual.
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