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El rugir del Goya y la historia detrás de la Pieza Mayor
 Eduardo Villareal, ganador del máximo galardón de la Fiesta Nacional del Surubí, dialogó con Cadena de Radios y destacó la transparencia del concurso y el valor de compartir la pasión en familia pese a las dificultades del clima. Aún con la adrenalina propia de quien conquista el "Mundial de Pesca", el Dr. Eduardo Villareal, integrante de la Barra Pesquera Central de Goya, conversó con Cadena de Radios tras obtener el premio a la Pieza Mayor. En un relato que mezcla la incredulidad del triunfo con el respeto por el río, el pescador analizó lo que significa consagrarse en el evento más importante de la región.
Para Villareal, el éxito de la Fiesta Nacional del Surubí no es casualidad, sino el resultado de una organización rigurosa. “Esta fiesta se caracteriza por contar con un grupo de fiscales muy capacitados, responsables y honestos”, resaltó, subrayando que el prestigio de los fiscales goyanos es tal que son convocados por otros concursos del país. Según el ganador, esta transparencia es el motor que impulsa una concurrencia masiva y renovada en cada edición.
La edición no estuvo exenta de desafíos. El pescador describió una jornada marcada por el viento sur, que generó una fuerte marejada en el Paraná. El escenario se volvió particularmente técnico con "1.400 lanchas encajonadas en el riacho", lo que exigió una navegación precisa y responsable.
Sin embargo, para Villareal, el resultado deportivo quedó en un segundo plano frente a la seguridad: “El hecho de obtener el premio es una anécdota grande; regresar bien es mucho más importante todavía”.
Más allá de la captura que lo llevó al podio, el Dr. Villareal hizo hincapié en el componente emocional y generacional de la pesca. Acompañado por sus hijos, Bautista (9) y Tobías (19), reafirmó que la actividad es una "bandera y pasión" familiar.
“Llevar a alguien a pescar y que no le guste es un suplicio, pero al que le gusta no se puede describir”, concluyó el flamante ganador, quien ya procesa la magnitud de un logro que, en sus propias palabras, todavía se siente como algo inesperado.
R: Gladis Lencina
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