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Cada Argentino necesitó $440 mil para la canasta básica
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Viernes, 13 de febrero de 2026
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 La línea de pobreza volvió a moverse en enero y lo hizo con fuerza. De acuerdo con los últimos datos difundidos por el INDEC, una familia tipo —compuesta por dos adultos y dos menores— QUE NO PAGA ALQUILER necesitó $1.360.299 sin caer en la pobreza. El dato surge de la actualización de la Canasta Básica Total (CBT), el indicador que mide el costo mínimo de bienes y servicios esenciales que un hogar debe cubrir para superar el umbral de pobreza.
El número no solo impacta por su magnitud nominal, sino también por su variación. En enero, la CBT registró un incremento mensual del 3,9%, lo que implicó una nueva presión sobre los ingresos familiares en un contexto de recomposición salarial todavía dispar entre sectores.
En términos interanuales, la suba fue del 31,6% consolidando una tendencia de aumentos sostenidos que, si bien está desacelerada respecto de picos inflacionarios previos, continúa erosionando el poder adquisitivo.
La medición de pobreza se construye a partir de dos canastas. Por un lado, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que releva exclusivamente el costo de los alimentos necesarios para cubrir requerimientos nutricionales mínimos.
Por otro, la ya mencionada Canasta Básica Total, que incluye además otros gastos indispensables como transporte, educación, salud, vestimenta y servicios públicos. En enero, la CBA —que define la línea de indigencia— se ubicó para una familia tipo en $623.990, con un aumento mensual del 5,8% y una variación interanual del 37,6%.
Esto significa que un hogar con ingresos por debajo de ese monto no solo es considerado pobre, sino indigente, ya que no logra cubrir siquiera la alimentación básica. La brecha entre ambas canastas ilustra la dimensión estructural del problema: no se trata únicamente del acceso a la comida, sino del conjunto de consumos esenciales que permiten una vida digna.
El informe oficial también detalla los montos necesarios según la composición del hogar. Una familia de tres integrantes necesitó en enero $1.082.956 para no caer bajo la línea de pobreza ($496.796 para evitar indigencia), mientras que una de cinco requirió $1.430.735 ($656.301 Indigencia). Para una persona sola, el umbral se ubicó en $440.226 mensuales para no ser pobre y en $201.939 para no ser indigente.
LAS CIFRAS, SI BIEN SON RÍGIDAS, SON UN PARÁMETRO PARA SABER DÓNDE ESTÁ PARADA CADA FAMILIA.
El desafío de llegar a fin de mes Detrás de las cifras hay una realidad cotidiana que se vuelve cada vez más exigente. El alquiler —no contemplado plenamente en algunas metodologías regionales—, las tarifas de servicios, el transporte y los alimentos continúan absorbiendo la mayor parte del ingreso familiar. En los sectores informales o con ingresos variables, el desafío es mayor: la inestabilidad laboral amplifica el riesgo de caer por debajo de la línea de pobreza ante cualquier variación de precios.
Si se proyecta el dato mensual de la CBT para una familia tipo a lo largo de un año, el ingreso necesario para mantenerse por encima de la pobreza supera los $16 millones anuales. La cifra dimensiona el nivel de ingresos requerido en una economía donde la recuperación del salario real es todavía heterogénea y donde amplios sectores dependen de ajustes paritarios periódicos o ingresos independientes atados al ritmo de la actividad.
Termómetro social En este escenario, la evolución de las canastas básicas funciona como un termómetro social. Más allá de la desaceleración inflacionaria que muestran algunos indicadores macroeconómicos, el costo de vida continúa marcando el pulso de la economía doméstica. Cada actualización mensual no es solo una estadística: es la vara que determina cuántos ingresos necesita una familia para cubrir lo esencial y mantenerse a flote.
El dato de enero vuelve a poner en debate la relación entre salarios, empleo e inflación. También interpela las políticas públicas orientadas a la contención social y al fortalecimiento del poder adquisitivo. Porque detrás del número de $1.360.299 no hay solo un cálculo técnico: hay millones de hogares que mes a mes hacen cuentas para no quedar del lado equivocado de la línea.
Salarios El índice de salarios que elabora el INDEC mostró un aumento de 1,6% durante diciembre en las remuneraciones promedio de los trabajadores formales e informales. Esta cifra se ubicó 1,2 puntos porcentuales por debajo del nivel de inflación de ese mes, que fue de 2,8%.
La variación interanual de los salarios se ubicó en 38,2%, mientras acumuló una suba de 38,2% en todo 2025. El crecimiento de los sueldos durante el último mes del año se explicó por las subas de 2,5% en el sector privado registrado, de 1% en el sector público y de 0,1% en el sector privado no registrado.
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