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Crisis en aserraderos: mercado interno paralizado, temor al clima y alto costo laboral
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Martes, 21 de julio de 2026
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 El presidente del Consorcio del Parque Industrial de Santa Rosa, Juan Ramón Sotelo, indicó una actividad marcado por la incertidumbre climática, la retracción del mercado interno y las dificultades para invertir y sostener la producción. Juan Ramón Sotelo, presidente del Parque Industrial de Santa Rosa, alertó que la retracción de las ventas y las probables lluvias amenazan con frenar la extracción de madera. Aunque ve buenas perspectivas en el mercado externo, reclamó reducir las cargas sociales para competir con países vecinos.
En diálogo con Cadena de Radios, Sotelo advirtió que existe una inquietud generalizada por los pronósticos meteorológicos que anticipan intensas lluvias en la provincia. Explicó que, de cumplirse esas previsiones, la extracción de madera podría verse seriamente afectada, complicando aún más a un sector que ya atraviesa un momento delicado.
"Si se cumplen los pronósticos será prácticamente imposible extraer la madera", sostuvo, al señalar que la actividad forestal no atraviesa uno de sus mejores momentos y que un escenario climático adverso impactaría directamente en el empleo y la producción.
El dirigente señaló que la depresión del mercado interno mantiene a las industrias trabajando por debajo de su capacidad y que, pese a la desaceleración de la inflación mencionada por el Gobierno nacional, esa mejora aún no se refleja en el aparato productivo.
"En la parte industrial y productiva, que es la más importante para nuestra provincia, todo sigue frenado. La incertidumbre y el cierre de empresas generan mucha preocupación porque no vemos un plan económico claro", manifestó. Estas observaciones coinciden con el diagnóstico que viene realizando el sector forestal sobre la caída del consumo interno y su impacto en los aserraderos correntinos.
Sotelo diferenció, sin embargo, el escenario internacional, donde afirmó que existen mejores perspectivas para las empresas exportadoras. Indicó que el actual tipo de cambio permite trabajar con mayor previsibilidad y proyectar inversiones a futuro, aunque remarcó que el desafío será mejorar la competitividad.
"Nunca fue tan difícil el cambio. El panorama que avizoramos es bueno, pero la mayoría de las industrias sabe que deberá invertir y ser mucho más eficiente para adaptarse a lo que viene. Los márgenes son cada vez más pequeños", afirmó.
Respecto al financiamiento, sostuvo que si bien existen líneas de crédito, son pocas las empresas que logran acceder y los plazos disponibles no responden a las necesidades de inversiones de largo plazo que demanda la industria.
Finalmente, puso el foco en el costo laboral que enfrentan las pequeñas industrias correntinas. Explicó que, aunque generan una importante cantidad de empleo, deben afrontar cargas sociales superiores al 60%, una situación que —según dijo— resta competitividad frente a países vecinos.
"Las industrias correntinas son pequeñas, pero tienen mucha mano de obra. Venimos reclamando desde hace tiempo una reducción de las cargas sociales. Si nos comparamos con Paraguay, donde rondan el 16%, la diferencia es enorme y eso termina generándonos un serio problema de competitividad", concluyó.
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